El actual gobierno conservador encara ya la recta final de legislatura con un balance algo precario. Durante 2025, se pasó ya el ecuador de este mandato, marcado por reformas económicas que han pronunciado la austeridad en medio de un contexto de aumento del desempleo y mala evolución económica, el recorte de prestaciones sociales del Estado del Bienestar y el endurecimiento de la política migratoria. Este contexto ha debilitado al actual gobierno derechista, liderado por la liberal-conservadora Coalición Nacional, y ha dado alas a los Socialdemócratas, que ya consiguieron situarse como primera fuerza en las elecciones municipales y de condado del pasado mes de abril.
Desde el inicio, el Ejecutivo dejó claro que su prioridad era contener el déficit y reforzar la competitividad, aun a costa de tensiones con la oposición y con amplios sectores sociales. Uno de los ejes centrales del año fue la reforma del mercado laboral y del Estado del bienestar. Entraron en vigor cambios que ampliaron la negociación colectiva a nivel local y redujeron obligaciones de diálogo en las empresas, medidas defendidas por el Gobierno como necesarias para dinamizar el empleo. Al mismo tiempo, avanzaron recortes y endurecimientos en prestaciones sociales —especialmente en la asistencia social— que generaron un intenso debate sobre el riesgo de aumento de la pobreza y el debilitamiento del modelo nórdico.
La seguridad y la migración ocuparon también un lugar central. Finlandia mantuvo cerrada su frontera con Rusia durante todo 2025, reforzó la valla fronteriza y prorrogó legislación excepcional que permite rechazar solicitudes de asilo en situaciones consideradas de amenaza híbrida, en un contexto en el que también se ha tenido que afrontar nuevos aumentos de gasto en defensa tras el reciente ingreso del país en la OTAN. Paralelamente, el Ejecutivo impulsó un endurecimiento general de la política migratoria, con nuevas condiciones para permisos y residencia permanente.
De acuerdo con la media de encuestas electorales durante el año 2025, los socialdemócratas han liderado la intención de voto todos los meses, manteniéndose estable desde abril con en torno a un 25 %. Por su parte, la centroderechista Coalición Nacional confirma su desgaste y baja hasta el entorno del 18,5 %. El Partido del Centro logró recuperar algo de fuerza durante la primera mitad del año, si bien esta tendencia ascendente se ha roto en la segunda mitad, quedándose alrededor del 14,5 %. Centro se mantiene así ligeramente por encima del derechista radical Partido Finlandés, que termina más de 1 punto por debajo de cómo empezó el año, pese al repunte a partir del verano, registrando ligeramente por encima del 13,5 %.
La Alianza de Izquierda se mantiene estable sobre el 10 % de intención de voto, un par de puntos por encima de la Liga Verde, que apenas experimenta cambios y consolida su 8 %. Ambas formaciones progresistas se mantienen ligeramente por encima de sus últimos resultados electorales de 2023. El Partido Popular Sueco se sitúa estable con un 4 % y los Democristianos superan ligeramente el 3 %. Por último, el Movimiento Ahora se sitúa con un 1,5 %.

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