Pistoletazo de salida hacia las elecciones presidenciales del mes de octubre en Brasil, después de que ayer se iniciara la campaña electoral. Momento para ver cómo está la situación de las encuestas electorales en el país a mes y medio de la jornada de votación. Y, como en anteriores ocasiones, se presenta una contienda polarizada entre la izquierda y la derecha, en este caso con el presidente progresista Lula da Silva en cabeza, contando con amplias posibilidades de ser elegido por una cuarta vez (segunda consecutiva).
De acuerdo con la última media de encuestas electorales, Lula da Silva (PT), que vuelve a presentarse junto a una coalición de partidos desde la izquierda al centro, repitiendo el centrista Geraldo Alckmin como su opción vicepresidencial, se mantiene en cabeza con un 41 % de intención de voto de cara a la primera vuelta, lo que representa el 45 % del voto decidido, un porcentaje que no valdría para evitar una segunda vuelta. A este balotaje se calificaría a día de hoy el hijo del expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro, Flávio Bolsonaro, que se presenta en su lugar bajo las siglas del Partido Liberal, contando con un 33,5 % de intención de voto. A estas alturas, en 2022, Lula contaba con un 43,5 % frente al 34 % de Jair Bolsonaro, por lo que el izquierdista parte de una peor posición que entonces, cuando la primera vuelta se polarizó enormemente durante la campaña dejando un 48,4 % para Lula y un 43,2 % para Bolsonaro (ganando finalmente Lula en balotaje con un 50,9 %).
En cuanto al resto de candidatos, el activista antipetista Renan Santos, líder del ultraderechista Misión y que promete un gobierno al estilo de Bukele y Milei, se sitúa con un 5 %, en empate técnico con el conservador Ronaldo Caiado, que se presenta por el PSD y registra un 4,5 % de intención de voto. Romeu Zema, de la derecha libertaria de Novo, se sitúa con un 2,5 %, y Augusto Cury, del centrista Avante, se coloca con un 1,5 %. El resto de candidatos apenas suman en conjunto menos de un 3 %.

Be the first to comment