El nuevo partido del ex primer ministro Alexis Tsipras se consolida como principal alternativa a la centroderechista Nueva Democracia del actual primer ministro Kyriakos Mitsotakis. La Alianza de la Izquierda Griega (ELAS) ha logrado fagocitar a su antigua formación, SYRIZA, que en los últimos años venía sufriendo continuas escisiones y crisis internas, además de restar apoyos a otras formaciones de izquierdas, como el PASOK, Nueva Izquierda o Curso de Libertad.
De acuerdo con la última media de encuestas electorales, Nueva Democracia se sitúa con un 29,5 % de intención de voto, unos 11 puntos por debajo de su resultado en 2023. Mientras, el ELAS de Tsipras se mantiene en aumento y alcanza el 17,5 % de intención de voto, superando claramente al PASOK, que vuelve a descender hasta el 11 %. Junto a ELAS, en estos últimos meses ha irrumpido otro nuevo partido, Esperanza para la Democracia (ELPIDA), formado por la que era presidenta de la asociación de víctimas del accidente ferroviario de Tempi, registrando un 8 %, empatando con la derecha ultranacionalista ortodoxa de Solución Griega.
Por debajo se quedan el ultraizquierdista KKE, que baja hasta el 7 %; la izquierda soberanista de Curso de Libertad, que había capitalizado hasta ahora el descontento hacia el gobierno por casos como el accidente de Tempi y que ahora baja hasta el 4,5 %; el ultraderechista Voz de la Razón, que se sitúa con un 3,5 %, y el izquierdista radical MeRA25 de Yannis Varoufakis, con un 3 %, justo la marca de la barrera electoral. No superan esta barrera el Demócratas del ex líder de SYRIZA, Stefanos Kasselakis (1,5 %); SYRIZA (1,5 %), los ultraderechistas Victoria (1 %) y Espartanos (1 %) y Nueva Izquierda (0,5 %).
El nuevo partido de Tsipras se sitúa, así, en el mismo porcentaje que se quedó SYRIZA en las últimas elecciones de junio de 2023, si bien en un escenario político mucho más fragmentado, especialmente en la izquierda. Por ello, la primera posición de Nueva Democracia sigue muy lejos de estar en peligro, aunque, de darse un resultado como el que dibujan hoy las encuestas, la gobernabilidad sería muy difícil. La izquierda no suma mayoría y un pacto entre las diferentes formaciones sería en cualquier caso bastante complicado. Mientras, un acuerdo de Nueva Democracia con otros partidos de la derecha resulta también bastante improbable, mucho más con un partido de posiciones tan extremistas como Voz de la Razón. Por su parte, un acuerdo centrista entre Nueva Democracia y PASOK sumaría mayoría por una exigua diferencia de 1 escaño, con nulo margen de disidencias entre las filas de ambos partidos, si bien el acuerdo sería muy difícil ante la posición actual del PASOK como líderes de la oposición en el Parlamento. Un acuerdo entre ambos sería una vuelta a la política previa a la llegada de Tsipras al poder en 2015 y podría ayudar a ELAS a crecer con mucha más fuerza.

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