Este domingo 7 de junio, Armenia se enfrenta a unas elecciones de gran trascendencia. Tras 8 años de gobierno de Nikol Pashinyan, líder del centrista y pro-europeo Contrato Civil, estas elecciones son el principal test a su poder desde que se hizo con el ejecutivo. El conflicto con Azerbaiyán y la histórica firma de la paz entre ambos países han marcado esta última legislatura, siendo uno de los principales temas en el debate público. Por otro lado, desde la llegada de Pashinyan al gobierno tras la Revolución Armenia de 2018, que terminó con dos décadas de gobierno del derechista prorruso Partido Republicano, el país se ha ido acercando a la Unión Europea y alejándose de Rusia, histórico aliado.
Tras esta legislatura convulsa, en el que la popularidad del gobierno registró importantes descensos en algunos momentos, las últimas encuestas mantienen a Contrato Civil claramente en cabeza, tras repuntar la popularidad de Pashinyan. La oposición dividida en tres candidaturas que superarían, según los últimos datos, la barrera electoral, contaría con pocas opciones para derrotar al actual gobierno. Según las encuestas electorales, Contrato Civil ronda el 45 % de la intención de voto decidida, que de resultar finalmente su resultado electoral supondría una caída de 9 puntos con respecto a 2021. Sin embargo, podría ser suficiente para mantener la mayoría parlamentaria. La derecha nacional-conservadora y prorrusa de Armenia Fuerte se sitúa segunda con un 15,5 %, superando a Alianza Armenia, que baja hasta el 9 %. Armenia Próspera se coloca con alrededor de un 6 % y surgirían nuevos partidos que podrían pelear por superar la barrera electoral (5 % para partidos individuales y 7 % para alianzas), como Alas de Unidad, que aparece con un 3,5 %.

Be the first to comment