A los ocho meses desde su toma de posesión como presidente de Chile, la aprobación del derechista radical José Antonio Kast (Partido Republicano de Chile) vuelve a registrar nuevos mínimos. Tras alcanzar la presidencia al ganar las elecciones presidenciales de diciembre de 2025, con un 58,2 % del voto frente al 41,8 % de la comunista Jeannette Jara, el mandatario sufre el desgaste de la gestión. Su victoria se basó en una crítica «a la inmigración desde Venezuela, la delincuencia y la situación económica del país» durante el gobierno izquierdista de Gabriel Boric. Sin embargo, la situación económica se ha deteriorado en Chile durante estos meses, con el desempleo escalando a su nivel más alto desde 2021 y previsiones de crecimiento del PIB a la baja (se espera un crecimiento de alrededor del 0,2-0,7 % frente al 2,5 % de 2025).
Al creciente malestar social por el empeoramiento de la situación económica en Chile, se suma ahora una polémica por la decisión del ministro de Justicia, mantenido en su cargo y defendido posteriormente por Kast, de rebajar las penas a 56 condenados por abusos sexuales y pederastia. De acuerdo con una encuesta de Plaza Pública, sólo un 22 % de los chilenos se muestra de acuerdo con la decisión de Kast de mantener al ministro de Justicia, Fernando Rabat, tras esta decisión. Unos datos que también se reflejan en la valoración del presidente, que, según la última media de encuestas, ya sólo es aprobado por un 26 % de los chilenos. Por el contrario, un 65 % de la ciudadanía del país desaprueba al presidente Kast.

Be the first to comment