Kirguistán: el socialdemócrata Jeenbekov gana con el 55 % y sustituirá a Atambayev como presidente

Kirguistán ya tiene nuevo presidente, después de una jornada electoral en la que han ido a votar el 55,93 % de los electores. Los ciudadanos, finalmente, han votado por la continuidad, eligiendo mayoritariamente a Sooronbay Jeenbekov como el sucesor del presidente Almazbek Atanbayev, ambos del Partido Socialdemócrata (SDPK). Pese a que se creía que las de hoy iban a ser unas elecciones muy reñidas, algo que respaldaban las encuestas, el candidato socialdemócrata ha logrado imponerse con el 54,8 % de los votos, por lo que no habrá necesidad de segunda vuelta. En segunda posición ha quedado el magnate y candidato del conservador Partido Respublika Ömürbek Babanov, que ha obtenido un 33,8 %.

Tras estas elecciones, se producirá el primer traspaso de poderes pacífico desde la disolución de la URSS e independencia de Kirguistán, en 1991. Desde ese año hasta el 2005, el país estuvo gobernado por Askar Akayev. El autoritarismo y la corrupción de su Gobierno llevó a la Revolución de los Tulipanes en la primavera de 2005, tras unas elecciones parlamentarias criticadas tanto por la oposición como por los observadores internacionales debido a la falta de estándares democráticos. Tras la revolución, se convocaron elecciones presidenciales, en las que fue elegido Kurmanbek Bakiyev, quien había sido hasta entonces el líder de la oposición, con el 88,9 % de los votos. Sin embargo, el aumento de los precios energéticos y la corrupción del Gobierno, hicieron que en abril de 2010 estallase la Segunda Revolución de Kirguistán. Tras la revolución, se aprobó una nueva constitución que reducía los poderes del presidente, convirtiendo a Kirguistán en una república parlamentaria. La constitución recibió un 91,81 % de apoyos en un referéndum que tuvo lugar el 27 de junio de ese mismo año y en el que votó el 72,25 % de los ciudadanos.

Después de la revolución de 2010, se convocaron elecciones parlamentarias en las que el conservador Patria (Ata-Zhurt) ganó las elecciones con el 15,4 % seguido del Partido Socialdemócrata, con un 14,2 %. Hasta octubre de 2011, la presidencia fue ocupada por la socialdemócrata Roza Otunbayeva, elegida en abril de 2010 por los partidos de la oposición. Otunbayeva fue sucedida por el actual presidente Almazbek Atambayev, tras vencer en las elecciones presidenciales con un 63,2 % de los votos.

Tras estas elecciones, el Partido Socialdemócrata seguirá controlando un país con 6 millones de habitantes, mayoritariamente musulmanas, y que es uno de los principales aliados de Rusia, que cuenta con una base militar en el país. Además, Kirguistán también destaca, pese a la deficiencias de su sistema democrático, por ser el país de Asia Central con un mayor nivel de democracia.

Las elecciones han sido precedidas de una tensa campaña entre el candidato socialdemócrata Jeenbekov y el conservador Babanov, una de las personas más ricas del país. Uno de los momentos más críticos se produjo después de que Babanov recibiese el apoyo del presidente del país vecino Kazajistán, Nursultán Nazarbáyev, que lleva en el poder desde 1991. Este apoyo recibió las críticas del presidente kirguiso Atanbayev, lo que llevó a Kazajistán a cerrar las fronteras entre ambos países.